martes, mayo 23

PSOE: gana la ilusión, gana la izquierda



Artículo publicado en Deia, Diario de Noticias de Navarra y Navarra Información el 23 Mayo 2017

Después caso ocho mese de batalla interna el PSOE ya tiene alguien que le dirija. Ha ganado y por goleada Pedro Sánchez el candidato de la base, el que ha sido capaz de recuperar la ilusión para miles y miles de afiliados y afiliadas.

Quizás la clave fuera el debate que les enfrentó unos días antes. Allí se vio a tres candidatos diferentes, en algunos aspectos muy diferentes, y eso lo   transmitieron en cada respuesta, en cada confrontación dialéctica. Díaz organizadora junto con los poderes fácticos financieros y mediáticos del golpe de partido que el 1 de Octubre le descabezó, partidaria de permitir a Rajoy seguir gobernando y también, aunque no lo diga claramente, de la Gran Coalición, o al menos de mirar claramente hacia su derecha.

Por su parte Patxi López, como ha quedado de manifiesto en el resultado final de apenas un 9 % de apoyos. convidado de piedra en un choque de trenes entre dos propuestas radicalmente opuestas, que pasó sin ruborizarse del No es no a Rajoy a la abstención, quedando en entredicho cuando Sánchez le puso ente esa contradicción señalándole que podía haber hecho como él y abandonar su escaño. Sonó más que nunca a que su candidatura era una maniobra de la primera para restar votos a Sánchez. Una maniobra fracasada.

Por último éste con un perfil nítidamente de izquierdas, defensor a ultranza del No a Rajoy, de la participación activa de la militancia y con propuestas para convertir el PSOE en una izquierda europea moderna, creíble y coherente.

Fue un debate tenso, con instantes de cuerpo a cuerpo entre Sánchez y Díaz, el primero llevándolo hacia la necesidad de dar voz a los militantes y producir ese giro necesario hacia la izquierda. La segunda prepotente, con detalles de chulería y falta de educación como el “estás mintiendo cariño”, impropio de alguien que pretende dirigir un partido que pueda gobernar este país.

Quizás ese instante de confrontación de modelos de partido y de sociedad ayudó a que este domingo la militancia haya participado en masa, batiendo todos los records de primarias anteriores, tanto las que enfrentaron a Borrell y Almunia, como las pasadas en las que la victoria se dirimió entre Sánchez, Madina y Pérez Tapias.

Esa movilización sin precedentes indica que el socialismo sigue vivo, aunque muchos lo hayan dado por muerto y enterrado durante los últimos meses. La batalla ha sido dura, cruel y queda aún por ver las consecuencias de las heridas con un partido prácticamente partido por la mitad.

De la importancia de este hecho da fe la implicación activa de los poderosos poderes fácticos, en especial el Grupo PRISA que hasta el último momento ha apostado por una de los contendientes, Susana Díaz.

La portada del domingo a la mañana durante el proceso de votación, con una foto enorme de la citada sultana del sur, mientras que el resto de los diarios abrían con la de los tres votando en sus respectivas agrupaciones, indica que había mucho en juego. Posteriormente ante las quejas en las redes la cambió por otra más ajustada a la realidad coincidiendo con el resto de medios.

Ni la presión de los poderes fácticos, ni la del aparato, barones, generales y coroneles ha sido capaz de evitar la victoria de Pedro Sánchez, con más votos que en las anteriores primarias, más un dato significativo; superando el 50 % de los votos emitidos, más de 74.000 y nada menos que superando en15.000 a su contrincante directa.

Ha ganado en todos los territorios excepto en Andalucía y en este caso por menos de lo esperado. Pero en el caso de la Catalunya del PSC lo ha hecho con el 82 % de apoyos, al igual que en Valencia dejando a su líder Ximo Puig es una situación de debilidad extrema.

Ya hay Secretario General, ahora falta saber si todos van a aceptar el veredicto, o como si en el pasado le van a poner piedras en el zapato para hacerle naufragar. La comparecencia de una derrotada Susana Díaz no apunta en esa dirección. Una intervención en la que ni siquiera fue capaz de nombrarle con signos evidentes de desagrado y prepotencia.

La socialdemocracia europea está en quiebra, sólo si este nuevo socialismo español es capaz de adaptarse a la nueva realidad social, podría salvarle de seguir los pasos de sus compañeros italianos, griegos, alemanes, británicos y franceses en franca retirada.

Ser capaces de restañar heridas, de profundizar en la democracia interna en la línea del ejemplo de unas primarias que han sido la envidia del resto de partidos, rearmarse ideológicamente profundizando en su carácter de izquierdas, aportar soluciones para los grandes retos del futuro incluido ser capaces de resolver las viejas tensiones centro-periferia y volver a conectar con un electorado que en los últimos tiempos desde 2011 les ha abandonado en masa (unos cinco millones). Esos son los retos que tienen si quieren sobrevivir. Ese es el reto de un renacido Pedro Sánchez.

Les queda mucho trabajo que realizar, sólo si se ponen manos a la obra desde ya podrán ir a las próximas citas electorales con un mínimo de posibilidades. Refundar el PSOE como ha planteado Sánchez durante la campaña no es tarea fácil y para eso debe comenzar por desmantelar una estructura obsoleta apoyada en el clientelismo.

Lo lógico sería que los barones perdedores, incluida Susana Díaz, pusieran sus cargos a disposición del nuevo Secretario General y le dejaran las manos libres para situar a gentes afines a su nuevo proyecto. Lo mismo cabe exigir para la estructura parlamentaria tanto en el Congreso como en el Senado.

Pedro Sánchez ha ganado contra todos y contra todo, contra el IBEX 35, PRISA, los poderes fácticos financieros, políticos e incluso religiosos. La militancia socialista ha demostrado que está a la izquierda de sus dirigentes actuales y de barones y baronesas.
Ahora la izquierda tiene futuro en este país, del entendimiento entre el PSOE de Sánchez y un Podemos más sensato depende que ese futuro sirva para echar a la derecha del gobierno. Sólo desde ese entendimiento y la unidad será posible. Pablo Iglesias debe comprenderlo con rapidez y quizás un movimiento a favor del mismo sería retirar la moción de censura presentada de manera unilateral y negociar otra que cuente con los apoyos suficientes para resultar victoriosa. Lógicamente liderada por el PSOE como grupo mayoritario de la izquierda.

Sánchez también debería aprender una lección, su equipo debe apoyarse en los leales en los momentos difíciles, después de la amarga experiencia de traiciones y abandonos anteriores. Ahora en el momento de gloria es cuando se acercan los oportunistas.

Ahora tienen el próximo Congreso el mes de Junio, ahí de nuevo pueden pelearse entre ellos o aceptar el veredicto de las urnas y dejar trabajar a quien ha resultado victorioso. Las plataformas que tanto han trabajado para aupar a Sánchez  tienen un papel crucial a la hora de ganar ese Congreso, de conseguir una mayoría de delegados y delegadas. Tienen capacidad para ello y estructura a lo largo y ancho del partido para lograrlo.

Se abre un nuevo tiempo para la izquierda, para las tensiones centro-periferia, incluso para la consolidación de la convivencia en Euskadi y en Catalunya. Hoy hay que disfrutarlo y sentirse feliz.

Mañana la gran esperanza de la izquierda europea se llama Pedro Sánchez.

Veremos………

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)


Villava-Atarrabia 22 Mayo 2017

martes, mayo 16

El debate


Publicado en Diario de Noticias de Navarra y Navarra Información el 17 Mayo 2017

De la expectación levantada por el debate en las primarias del PSOE entre los tres candidatos, Susana Díaz, Pedro Sánchez y Patxi López se deduce que algo muy importante se va a jugar el próximo domingo 21.

No sólo la prensa nacional, también numerosos medio de comunicación extranjeros se dieron cita en la sede de Ferraz 70. Expectación dentro y expectación fuera producto de un proceso no exento de fuertes tensiones y con un profundo sabor de histórico.

Tres candidatos diferentes, en algunos aspectos muy diferentes y eso lo transmitieron en cada respuesta, en cada confrontación dialéctica. Díaz organizadora junto con los poderes fácticos financieros y mediáticos del golpe de partido que el 1 de Octubre le descabezó, partidaria de permitir a Rajoy seguir gobernando y también, aunque no lo diga claramente, de la Gran Coalición, o al menos de mirar claramente hacia su derecha.

Por su parte López convidado de piedra en un choque de trenes entre dos propuestas radicalmente opuestas, que pasó sin ruborizarse del No es no a Rajoy a la abstención, quedando en entredicho cuando Sánchez le puso ente esa contradicción señalándole que podía haber hecho como él y abandonar su escaño. Sonó más que nunca a que su candidatura es una maniobra de la primera para restar votos a Sánchez.

Por último éste con un perfil nítidamente de izquierdas, defensor a ultranza del No a Rajoy y con propuestas para convertir el PSOE en una izquierda europea moderna, creíble y coherente.

Ha sido un debate tenso, con instantes de cuerpo a cuerpo entre Sánchez y Díaz, el primero llevándolo hacia la necesidad de dar voz a los militantes y producir ese giro necesario hacia la izquierda. La segunda prepotente, con detalles de chulería y falta de educación como el “estás mintiendo cariño”, impropio de alguien que pretende dirigir un partido que pueda gobernar este país.

Se le ha notado por momentos que siente está perdiendo la batalla y de ahí los golpes bajos como sacar el fichaje fallido de Irene Lozano para desprestigiar a Sánchez. Quizás por eso la paja ha evitado ver el trigo y el enfrentamiento personal impedía observar las profundas diferencias ideológicas que existen entre ambos.

Después una cascada de encuestas sobre quién ha ganado el envite, con resultados claros a favor de Pedro Sánchez en las siete más importantes incluidas las de El Mundo, La Vanguardia o la SER. En algunas de ellas esa victoria se ha producido por goleada y mucho más entre los votantes del PSOE.

Aún quedan seis días de campaña, aunque ya parece todo bastante decantado y el debate ha consolidad esa impresión. ¿Está todo decidido? Evidentemente no, porque en la medida que el temor existente a la victoria de Pedro Sánchez en los cenáculos del poder se vaya consolidando, pondrán toda la carne en el asador, probablemente hasta límites intolerables.

El grupo PRISA y el IBEX 35 no parecen muy dispuestos a dejar al PSOE en manos de quien ya les declaró la guerra abierta en los procesos anteriores y en especial en la entrevista concedida a Jordi Évole en Salvados.

No se lo perdonan y harán todo lo que esté en su mano por evitarlo. Otra cuestión es si esas campañas, alguna absolutamente difamatoria, son eficaces ante quienes van a decidir: la militancia socialista, o por el contrario originan una reacción contraria de arrope a un líder defenestrado de manera inmoral.

Dejemos pues que el 21 decidan quién consideran más capacitado para liderar el proyecto de futuro. Ese nuevo PSOE que mire hacia adelante y no constantemente hacia un pasado que tuvo momentos de luces, pero también de sombras.

La alusión de la soberana del sur sobre el abandono de Felipe González y Zapatero a Pedro Sánchez, puede restarla más que sumar ante un socialismo dispuesto a caminar con paso decidido hacía otro modelo de partido en las ideas y en lo organizativo.

El 21 está ahí, a la vuelta de la esquina, el debate ha pasado y ahora sólo queda confiar en la sabiduría de la militancia. Veremos……………

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 15 Mayo 2017



martes, mayo 9

De Macron a Melenchon pasando por Le Pen


Pasó el susto, las elecciones en Francia nos han devuelto a la normalidad después de un mes de zozobra. Todo ha quedado según lo previsto y después de los dos disgustos del “Brexit” y el triunfo de Donald Trump al final a la tercera va la vencida y todo acaba como las películas americanas con final feliz.

Pero no conviene que el árbol acabe haciéndonos impedir que veamos el bosque. No todo ha sido de guión de amores románticos, porque el pasado domingo algo muy importante se ha quebrado peligrosamente en Europa.

Es cierto que Marine Le Pen y su Frente Nacional ha conseguido nada menos que once millones de votos y no precisamente de los caladeros habituales de la derecha francesa. Incluso se podría decir que ha sido capaz de ganar en lugares donde hace apenas unos años arrasaba el Partido Comunista Francés.

¿Cómo ha sido posible esta insólita transformación del electoral tradicionalmente de izquierdas? Parece evidente que existen dos razones fundamentales, por un lado que los partidos que habitualmente les representaban han dejado de hacerlo, que se han sentido abandonados por ellos y por otro que el fenómeno de la emigración y sus consecuencias sobre ese sector de la población, ha producido consecuencias demoledores sobre ellos.

Cometeremos un error las izquierdas, cometerán un error las izquierdas francesas si no prestan mucha atención a lo acontecido en los últimos días en Francia.

Más allí de esta peligrosa situación se puede decir sin peligro a errar que durante las dos fases de esas elecciones han resultado ganadores de una u otra manera, por un lado lógicamente el triunfador indiscutible, Emmanuel Macron que ha sido capaz de emerger de la nada, por otro la propia Le Pen que ha llevado a su FN a cotas inimaginables hace años y por último otra figura rompedora como Melenchon.

¿Por qué resulta también entre los ganadores Melenchon? Porque estuvo a punto de dar la sorpresa en la primera vuelta y porque puede llevarse consigo el casi 10 % de votos nulos y en blanco, dato inédito en Francia, más una parte sustancial del más de 25 % de abstención.

También hay perdedores. Precisamente los dos partidos que habitualmente competían alternándose en la victoria, por un lado la derecha Republicana de Fillon y por otro el Partido Socialista Francés de Hamon. Un socialismo a la deriva, diezmado por las deserciones (Macron y Melenchon provienen de sus filas) y por la profunda división interna.

Ha sido lamentable que la izquierda, incluso a pesar de que las encuestas lo vaticinaban (y en Francia suelen acertar) no haya sido capaz de aparcar sus divergencias y haber apoyado al sector mayoritario, en este caso Melenchon, lo que probablemente habría llevado a que el enfrentamiento se hubiera dado entre él y Macron. O sea situar la misma en el tradicional eje derecha-izquierda con resultado imprevisible.

Pero no fue así, Hamon y su PSF de manera suicida decidieron mantenerse en la contienda llevándoles a un resultado insignificante y catastrófico. Al PSF le quedan  una travesía terrible que recorrer de cara a las legislativas del próximo mes de Junio y mucho deberán avanzar para evitar una nueva debacle, quizás esta definitiva.

Que tome buena nota el PSOE a punto de quebrarse el próximo 21. ¿De darse esa quiebra Susana Díaz puede ser el Macron de aquí si lo abandona al ser derrotada? ¿Puede ser Pedro Sánchez el Melenchon en caso contrario?

Aquí esta una nueva clave. ¿Qué puede ocurrir en esas legislativas? Hay que recordar que a diferencia de nuestro país también son a doble vuelta, o sea que los dos candidatos más votados pasan a la siguiente fase, donde se producen confluencias y apoyos que pueden dar un vuelco en los resultados.

Van a ser unas elecciones llenas de incógnitas. ¿Será capaz Macron en apenas unas semanas de estructurar una oferta electoral, un nuevo partido, partiendo de la nada? ¿La derecha republicana levantará su moral y será capaz de competir dignamente? ¿Marine Le Pen podrá mantener los apoyos prestados, que se calculan en un 50 %, en esas próximas elecciones? ¿Será capaz la izquierda, Melenchon y Hamon, de ponerse de acuerdo para presentar una propuesta seria y unitaria?

Como se ve de las diferentes respuestas a esas complejas preguntas, puede  dar lugar a escenarios muy diferentes, que pueden producir una situación de absoluta locura. Francia es un país presidencialista eso resulta evidente, pero de cómo se estructuren las próximas cámaras legislativas puede suponer o un reinado plácido para el ahora todo poderoso Macron, o una convivencia endiablada lejana incluso de la famosa cohabitación tradicional.

Se avecinan tiempos difíciles a los que habrá que sumar una situación social explosiva, más unos sindicatos dispuestos a la confrontación total con el nuevo gobierno si continúa con las medidas anti populares del anterior.

Francia ha hablado, hablará de nuevo el próximo mes. España observa, la izquierda española debe observar y aprender de los errores. La división beneficia a los enemigos y sólo la unidad puede lograr la victoria. Veremos si aquí aprenden.


Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 8 Mayo 2017


lunes, mayo 1

El PSOE en su recta final

Artículo publicado en Deia el 1 de Mayo 2017

El martes 18 se daba el pistoletazo al tramo final de una larguísima campaña en el seno del PSOE, aunque realmente habría que remontarse al pasado uno de Octubre de 2016 para buscar el inicio real de la misma. Justo en el instante donde Susana Díaz y sus seguidores, animados por los poderes fácticos mediáticos y financieros, perpetraban lo que se denominó como golpe de estado interno a su por entonces Secretario General, Pedro Sánchez.

Pero ese terrible día que figurará con letras negras en la historia del socialismo español, sólo fue la culminación de un larguísimo proceso de acoso y derribo a su líder. Una operación que se empezó a gestar justo el día en el que éste se rebeló ante el intento de ser controlado, manipulado, dirigido, por esos poderes fácticos y emprendió un camino para el que no estaba autorizado: el del “No es no” a Mariano Rajoy y el PP.
Eso ya es un pasado suficientemente analizado y diseccionado. Ahora estamos en esa recta final donde a veces se decide como en el ciclismo la victoria final. Después de 220 kilómetros de larga andadura ya no valen todos los puertos subidos o bajados, porque justo ahí en ese esprint de 100 metros se juega uno la victoria y la gloria.

Comienza en sus primeros metros con la recogida de avales, primer pulso entre los dos candidatos con oportunidades reales de disputarse la victoria. Al final el tercero, Patxi López lo más a lo que puede aspirar es a lanzar ese esprint a quien considere que está más cualificado para ganar. Es lo que se llama gregario, en este caso de lujo y según todos los indicios parece ser  de Susana Díaz.

¿Por qué Patxi López no tiene ninguna posibilidad de ganar? Porque lo que está en juego en estos instantes en el PSOE es el “choque de trenes” de dos modelos de partido, de dos proyectos ideológicos contrapuestos. Porque la batalla entre la izquierda y la derecha en este país se dilucida en el interior del PSOE el próximo 21 de Mayo.

Patxi López se presentó con la vana esperanza de que si Pedro Sánchez, que por entonces se encontraba deshojando la margarita cual Hamlet sociata, decidía no hacerlo cubrir su espacio, o en el peor de los casos que Susana Díaz decidiera continuar en sus cuarteles de invierno andaluces en espera de tiempos es y cubrir entonces el suyo.

Lamentablemente ninguno se achantó y ahora el pobre se encuentra en tierra de nadie, esperando que un milagro (o alguna ayudita sureña) le permita reunir los avales suficientes para poder al menos competir y sacar un resultado digno que le permita negociar con el ganador o ganadora.

Esos dos modelos están representados por Susana Díaz y Pedro Sánchez. Ellos y sus correspondientes apoyos, en el caso de la primera muy poderosos dentro y fuera del partido y en el del segundo las bases en rebelión constante por la rendición que supuso la abstención a Rajoy para consentir que siguiera en el poder. Rebelión que se nutre de energía cada vez que en el seno del PP surgen nuevos casos de corrupción.

Ahora comienza esa recta final para la que esos primeros metros son fundamentales. De los avales que cada uno de ellos pueda conseguir depende su futuro. Ya hemos visto el caso de Patxi López, pero entre los otros dos se reparte el resto, con la sensación de que la reina del sur pretende apabullar desde el primer instante arrasando a través ellos.

De que el anterior líder consiga un resultado digno dependerá en gran media que se mantenga con vida. Sabe que no es lo mismo firmar un aval con nombre y apellido, que condiciona el devenir no sólo político sino incluso profesional de quien lo hace, que después el 21 de Mayo el voto secreto en la urna.

¿Puede afectar un aval profesionalmente a quien lo firma? Por supuesto, en un partido tan inmerso durante años en que cada puesto de trabajo interno, o institucional, o incluso dado fruto del poder que se tiene en esas instituciones, se hace depender de una lealtad ciega llevada a la máxima expresión.

“Quien se mueve no sale en la foto” decía Alfonso Guerra y esa máxima escrita a fuego en cada sede socialista se lleva a rajatabla. Hasta las últimas consecuencias. Existen centenares, quizás miles de puestos controlados por los apoyos de la reina de sur que dependen de ese apoyo. Desde peonadas a subsidios, desde trabajo en las sedes a los gobiernos de Andalucía, Cartilla la Mancha, Extremadura o Valencia y todos ellos la firmarán su aval sin rechistar. Otra cosa después será su voto.

Ya ocurrió en la competición entre Almunia y Borrell en la que el primero le arrasó, aunque por aquel entonces fueran sólo de los miembros del Comité Federal En aquel instante de la historia del partido fui testigo directo, de las presiones intolerables que se ejercieron para evitar que consiguiera los suyos. Después la militancia puso a cada cual en su lugar, aunque luego los poderes fácticos se encargaron de situar el tema, de nuevo en lo políticamente correcto.

Poderes fácticos que también en este instante van a intentar intervenir. O sería más correcto decir que llevan ya meses interviniendo, especialmente desde que supieron las intenciones del por entonces líder de no permitir, como era su deseo, la investidura de Rajoy y amenazada con intentar la posibilidad de un gobierno alternativo con Podemos y los nacionalistas vascos y catalanes.

Ha habido mucha literatura sobre esta parte de la historia, probablemente mucha de ella falsa e interesada, pero resultaba evidente que los números daban, aunque probablemente sin el peaje que perversamente se ha filtrado posteriormente.

Ese mismo temor, ese vértigo que sintieron entonces lo experimentan ahora al escuchar el cambio de mensaje, incluso de lenguaje de un Pedro Sánchez transformado. Que hable en sus mítines de llevar al PSOE, sí, sí a ese PSOE que creían domesticado, por la ruta del descontrol, de la izquierda pura y dura les aterroriza.

Que hable de abrir un proceso constituyente que aborde la solución definitiva de las tensiones centro-periferia, incluso de banca pública,  que al finalizar sus actos cante de nuevo puño en alto la Internacional, o que se rodee de peligrosos viejos rojos como Tapias, Perelló, Manu Escudero, o Tezanos y aparezcan nuevos como Susana Sumelzo, Adriana Lastra, Zaida Canteras, o José Luis Ávalos, les abre las carnes. Peligrosos y lo que es peor incontrolados.

Porque ese es otro de sus problemas al observar un PSOE incontrolado donde todo es posible, incluso la victoria del que se sitúa frente al todopoderoso aparato. Incontrolado, pero al mismo tiempo ilusionado, porque esa verdadera revolución interna que se está viviendo en su interior está originando un entusiasmo contagioso, de nuevo como en los viejos tiempos, la ilusión invade sus sedes y sus actos. Se observa en la cara de los veteranos y nuevos militantes.

El 21 de Mayo se dilucida ese choque de trenes. Pero no será el final de la contienda porque el partido está ya quebrado, roto. Incluso en algunos sectores que apoyan a Pedro Sánchez se plantea que en el caso de perder, la única manera de evitar una deserción en masa, un abandono del partido en bloque, sería canalizar el inmenso caudal de energía y potencial acumulado en  la formación de un nuevo partido. Una nueva propuesta política que junto al sector de Errejon en Podemos, o el movimiento iniciado en Catalunya y Valencia por Ada Colau y Mónica Oltra, ocupara un espacio entre ambos partidos que podría ser hegemónica en el seno de la izquierda.

Esa operación contaría con las mentes más importantes de esa izquierda necesitada de ideólogos e ideología. Una nueva izquierda realmente emergente alejada del pactismo con la derecha de unos, o el populismo estéril de otros. Una izquierda sería, coherente, sensata, honesta que volviera a ilusionar a millones de votantes hoy desencantados.

Quizás el día 21 cualquier resultado sea positivo para esa izquierda de futuro. 

Veremos…

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 21 Abril 2017




martes, abril 25

COMUNICADO DE ESC-PSC AL SECRETARIO DE ORGANIZACIÓN DEL PSC SOBRE LA BAJA DE MILITANCIA DE JOSÉ LUIS ÚRIZ IGLESIAS


Gracias compañeros de Esquerra Socialista por vuestro apoyo y solidaridad. Si en este partido aún existe la justicia estoy convencido que este tema se resolverá positivamente.


COMUNICADO DE ESC-PSC AL SECRETARIO DE ORGANIZACIÓN DEL PSC
SOBRE LA BAJA DE MILITANCIA DE JOSÉ LUIS ÚRIZ IGLESIAS

La Comisión Permanente de Izquierda Socialista PSC, ante el comunicado de baja de militancia del PSC enviado por el Secretario de Organización a nuestro compañero de partido y de corriente José Luis Úriz Iglesias, según el cual se le aplica el artículo 6.1 de los estatutos, que expresa que quien quiera militar al partido, lo hará PREFERENTEMENTE a través de la agrupación de su lugar de residencia, quiere expresar lo siguiente:

1- Pasada la fecha de 17 de Abril, a partir de la cual se podía comprobar si efectivamente José Luis Úriz había pasado a formar parte del censo de PSN, tal y como le indicaron, se constata que no forma parte y que no hay ninguna intención de que lo haga. Por lo tanto, lejos de poder caer en un caso de doble militancia que debería justificado su baja del PSC, a día de hoy este compañero socialista oficialmente no milita en ninguna parte en las filas del socialismo.

2- Agradecemos la acogida que nuestro compañero ha recibido por parte del PSC y por su federación del Vallès Oriental durante todos estos años, dado que, aparte de la expulsión burocrática que sufrió en el PSOE por hacer uso de su libertad de opinión, Úriz también ha mostrado tener vínculos con Cataluña, tierra en la que también ha vivido y en la que se afilió al PSC durante su estancia en Martorelles.

3- Reconocemos que el secretario de Organización del PSC, Salvador Illa, contactó con el compañero José Luis Úriz para preocuparse personalmente por su situación política cuando se le comunicó la baja del censo del PSC, lo que también es de agradecer.

4- Entendemos que esta situación ha sido producida a causa de las condiciones impuestas por parte de la Gestora del PSOE al PSC bajo amenaza de revisar los protocolos de relaciones entre el PSC y el PSOE pactados desde la Transición y no dejar participar a los socialistas catalanes en el actual proceso de primarias como castigo por la coherencia demostrada por nuestros parlamentarios con el NO ES NO, negándose a dar el gobierno al partido de Mariano Rajoy.

5- Expresamos nuestra preocupación por la situación de nuestro compañero, a quien reconocemos sus esfuerzos y sacrificios para contribuir, desde su condición de socialista en Euskal Herria, al proceso de paz.

6- Solicitamos que se busquen soluciones con la voluntad de que el compañero José Luis Úriz Iglesias retorne a las filas del PSC como militante de pleno derecho.
Os saluda cordialmente,

Comisión Permanente de Izquierda Socialista de Cataluña - PSC



sábado, abril 22

Mi truculenta historia en el PSOE: Me rindo


Artículo publicado en Navarra Información, Gara y Diario de Noticias de Navarra el 26 Abril 2017

Entré en política activa allí por 1969 cuando decidí afiliarme al entonces ilegal PCE y a CC.OO. Han sido 48 años de vicisitudes, de esfuerzos, de lucha para defender unas ideas que siempre he pensado debían canalizarse desde mi militancia en partidos de la izquierda.

Así durante mi estancia primero en Madrid, luego en Navarra, después en Catalunya y finalmente de nuevo en Navarra, he estado afiliado al PCE, PSN-PSOE y PSC. Una historia llena de vaivenes, de a veces sinsabores, pero con las ideas muy claras.

Quizás el instante más duro, más que mis tres detenciones durante el franquismo, incluso que mis torturas por “Billy el niño” y sus esbirros de la BPS, fue cuando en 2010 fui expulsado del PSOE por supuestamente haber dedicado el cohete de mi pueblo, Villava-Atarrabia, a Arnaldo Otegi; por entonces implicado en la propuesta “Bateragune” que nos ha llevado primero a que la izquierda abertzale camine con paso firme por la senda democrática, y después a ayudar en el desarme de ETA y su práctica desaparición.

Era radicalmente falsa esta afirmación, como atestiguaron los cientos de personas y decenas de medios de comunicación que allí estaban y que escucharon otras palabras muy diferentes pronunciadas desde el balcón de Ayuntamiento. En ningún caso dediqué el cohete de Villava a Otegi, ni como se dijo invité a Pernando Barrena a él.

A pesar de diez meses de lucha con escritos y más escritos que supongo no fueron ni leídos, esta expulsión se dio como definitiva el 5 de Julio de 2011.

Como por esa época vivía en Catalunya solicité mi afiliación al PSC y me fue concedida y posteriormente a mi vuelta a Navarra pedí el traslado de militancia, incluso a través de nueva militancia sin recibir respuesta alguna, continuando por obligación sin ningún problema con esa militancia atípica en PSC viviendo en Navarra.
Aquí conviene hacer un agradecimiento especial a los dirigentes de ese partido, especialmente a los de mi federación, el Vallés Oriental, cuyo comportamiento hasta hoy ha sido ejemplar.

Hace unos días me llamó su Secretario General para comunicarme que habían cruzado datos con el PSOE en pleno lío sobre las primarias y les habían remitido un documento, que me trasladó, en el que figuraba con doble militancia en Martorelles del PSC y en Villava del PSN-PSOE.

Como he aprendido en los 27 años que llevo en el PSOE a no fiarme ni de mi padre, hice una gestión con Ferraz en donde me confirmaron este extremo. Tenía pues una doble militancia por lo que puesto al habla con Salvador Illa, actual SO del PSC decidió darme de baja en ese partido. Reconozco que con un cierto dolor al hacerlo, aunque entendiendo que era algo absolutamente lógico.

Así continuó la cosa hasta que esta mañana me llaman de la agrupación del PSN-PSOE de Villava-Atarrabia, para comunicarme que no estaba en el censo para las primarias. A partir de ahí llamadas a Ferraz en donde me dicen “que no figuro en negrita” lo que indica que se me ha dado de baja recientemente y que debo hacer una instancia para intentar remediarlo. Instancia de la que no recibo respuesta, ni recibiré.

Hasta ahí los hechos. Mi valoración es que ha habido un engaño, probablemente urdido desde Navarra y posiblemente por un personaje siniestro que curiosamente, o no, ahora está con Pedro Sánchez. Un engaño, una maniobra que por fin logra situarme fuera de cualquier estructura del PSOE.

No sólo deseaban echarme del PSN, también han intentado y esta vez han conseguido con esta argucia impresentable, situarme fuera del PSC.

La reflexión: ¿Qué tipo de partido pretenden construir estos personajes en el que no caben gentes que opinen como lo hago yo? ¿Qué tipo de partido en el que todo vale, hasta el engaño y la manipulación? ¿Qué tipo de izquierda pretenden construir quienes obvian a quienes defendemos una izquierda plural y lúcida? O quizás deba preguntar: ¿Son estos personajes realmente de izquierdas, o realmente están infiltrados en un lugar equivocado?

Después de años de trabajo y de esfuerzo surge el cabreo, la decepción, la indignación. La sensación de luchar contra poderosos molinos de viento que utilizan los ardides más sucios para conseguir sus propósitos. No me gusta esa gente, nunca me ha gustado y siempre me he confrontado con ellos a pesar de su poder.

Ahora me derrotan al fin, me rindo después de años de batalla. Que se queden con su pobre botín que yo abandono ya. Duele, duele de una manera intensa, profunda.

Pero seguiré luchando en otros lares, en otras batallas, algunas probablemente utópicas, porque esa utopía te permite avanzar y especialmente sentirte vivo.

Con su pan se lo coman. Han hecho todo para acallar mi voz en el seno del PSOE. Ya no podré firmar mis artículos como “afiliado al PSC viviendo en Navarra” que tanto les escocía, pero me voy con la sensación del deber cumplido y de que soy mucho más socialista que ellos, o quizás deba decir que soy socialista y ellos no.

A pesar de eso me voy con el deseo que Pedro Sánchez resulte victorioso (alguno de los más cercanos le acaba de quitar un voto), aunque no sea con mi apoyo real pero sí moral. Seguiré apoyándole en lo que pueda, porque creo que el futuro del socialismo pasa por él y especialmente por sus ideas.

Adiós PSOE, agur, adeu. Os espero en la izquierda.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 21 Abril 2017


miércoles, abril 19

¿República o Monarquía?


El pasado viernes de dolores se celebró el día de la República en España. Desde hace años, especialmente por los errores cometido por una monarquía que parecía intocable se ha reabierto con más virulencia si cabe el debate de si la esta es realmente útil, necesaria ya se sabe que no, en un país moderno como el nuestro.

Es cuando menos curioso que este debate no fuera tan duro en los momentos del inicio de la transición, más allá de lo ocurrido en el seno del PCE, fui protagonista en primera persona de esos históricos instantes, cuando Santiago Carrillo en un gesto de “pragmatismo” de los que hacen época, impuso a sangre y fuego en su seno la aceptación de la monarquía y de la bandera bicolor.

Aquello fue muy difícil de tragar, especialmente por unas bases que se habían batido el cobre frente al franquismo, en defensa de una serie de elementos ideológicos básicos que parecían inalterables: marxismo-leninismo, república, bandera tricolor, ateísmo. Principios cuya dejación fue el precio a pagar para la legalización, e incluso según algunos teóricos del tema, para que la democracia pudiera llegar y asentarse.

También en la otra izquierda, la socialista, se pagó un alto precio como el abandono del marxismo en su XXVIII Congreso así como aceptar una monarquía en la que no creían; más jirones dejados por la izquierda en ese largo y tortuoso camino. De si valieron la pena esos esfuerzos existen diferentes teorías y al menos visto desde la perspectiva actual me temo que no, que eso trajo victorias electorales pero no ideológicas de fondo, no transformaciones profundas e inalterables de la sociedad.

Quizás otro de los debates abiertos: si debimos haber luchado por la ruptura en lugar de la reforma pueda traer respuestas contundentes. No se puede dar marcha a tras al tiempo, pero parece que éste le da la razón a quienes defendieron la primera opción.

Pero se hizo lo que se hizo. Los dirigentes impusieron a las bases su pragmatismo, su “sensatez” y tuvimos que cargar con un peso muerto como la monarquía cuyo único papel importante, cuestionado por algunos, fue su actuación, parece que defensora del orden constitucional, la famosa noche del 23-F de 1981.

Cierto es que en aquel momento los poderes fácticos heredados del franquismo (policía, guardia civil y ejército), estaban totalmente incontrolados desde el poder político, y eso podía haber entorpecido nuestra marcha hacia la democracia Pero aunque aquel día el rey no se hubiera puesto en medio, esa marcha era ya imparable, reconociendo eso sí que nos habría costado más dolor y sufrimiento pero a la que habríamos llegado igual.


A partir de ahí su función ha sido meramente protocolaria, cada vez con menos poder y menos funciones, más allá de las simbólicas absolutamente prescindible en nuestro sistema democrático.

Pero como no estorbaba, como más allá de anécdotas o bromas estúpidas no originaba ningún quebradero de cabeza y teorizando que su costo no era excesivo, más aún en época de vacas gordas, nadie la cuestionó de una manera seria. Solo minorías provenientes de IU, especialmente en la época de Julio Anguita defendieron su eliminación.

Durante muchos años la sociedad la valoraba entre las instituciones que gozaban de su máximo apoyo y respeto, pero en los últimos tiempos la cosa ha ido cambiando. El incidente de la caz en Bostwana, del que nos enteramos precisamente la madrugada del 14 de Abril (¿casualidad o premonición?), supuso la quiebra, puede que definitiva, de ese apoyo y respeto. La consecuencia de torpezas de este calibre, más el enjuiciamiento de la Infanta Cristina y su marido tuvieron como consecuencia su abdicación y la llegada al trono de su hijo Felipe en un intento de lavar la imagen de la institución.

¿Cómo respetar y apoyar a un monarca que después de decir que no dormía pensando en los jóvenes parados, se va a cazar elefantes en África? Hacerlo en un momento en el que sus súbditos (que fea palabra) las están pasando canutas, con nocturnidad, no solo porque la caída se produjo a las 5 de la madrugada y alevosía.

Un despropósito. Pero un despropósito realizado por quien y a menudo se intentaba camuflar este hecho, era la máxima institución de nuestro país: el Jefe del Estado.

A partir de ahí ya no se trataba de dilucidar si la monarquía es útil o no lo es, se trata de algo mucho más serio: de exigir que como el resto de los mortales asuma sus responsabilidades ante errores tan graves. Y eso no se soluciona solo con la abdicación sino con la supresión.

Mereció una reflexión aparte la reacción en aquel instante de nuestros líderes políticos, especialmente en el seno de la izquierda. Excepto IU y dirigentes del PSOE como Odón Elorza y eso les honra, ha habido silencios clamorosos. El PSOE si no quiere ir otra vez contracorriente en su nueva etapa debería liderar, ponerse al frente de la marea crítica sobre una institución cada vez más cuestionada.

Es el momento de que esa izquierda reabra el debate sobre monarquía y república, defendiendo con claridad y contundencia que la primera institución es ya caduca, estéril y no tiene cabida en nuestro futuro como pueblo.

¿Es la hora de la República? Parece que sí, éste es el  momento, éste el lugar para que haya una profunda reforma institucional que nos lleve a ser una república moderna y democrática.

Habrá dificultades, tendremos que hacer un gran esfuerzo, es probable que con incomprensiones, manipulaciones e incluso agresiones, pero es el momento de ser valientes, de recuperar nuestras banderas demasiado tiempo ocultas, guardadas en desvanes oscuros.

Para conseguirlo primero habrá que romper la inercia permisiva y a veces cómplice de nuestros dirigentes, pero está claro que la marea social nos acompaña y más pronto que tarde se conseguirá.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Afiliado al PSC viviendo en Navarra)

Villava-Atarrabia 18 Abril 2017









martes, abril 11

9 de Abril, la legalización del PCE: ¿Victoria o derrota?


El 9 de Abril de hace 40 años el gobierno de Suárez decidía por sorpresa la legalización del PCE. Es uno de esos momentos históricos de nuestra joven democracia.
Recuerdo perfectamente ese día, llegaba a Pamplona de un viaje de Semana Santa a Navarra y veníamos de Andorra. Una gran nevada nos recibió, cogí mi coche y me volví a Madrid a celebrarlo con mis camaradas de Artes Gráficas, donde militaba y antes en la Universidad.
Después mi primer carnet, la cena de celebración en su entrega, mis camaradas, Manolo Galán, Guille, Felisa, Bernardo, Carlos Elvira, Emiliano y tantos y tantas otras....aún les recuerdo. Años de lucha, de riego, de clandestinidad, de detenciones, persecuciones, torturas, años de una política que hoy ya no se lleva, prostituida como está en los tiempos actuales.
Reconozco que aún me siento comunista aunque milite en el socialismo, moriré siéndolo y como mi amigo Enrique Curiel de cuya mano entré en el PSOE pondrán la bandera de la hoz y el martillo sobre mi féretro antes de incinerarme................
Vivimos todas esas sensaciones, todas esas experiencias pero también otras que ahora van desapareciendo lenta, implacablemente. Solidaridad, sinceridad, generosidad, audacia, honestidad, complicidad en una lucha justa, valentía ante el poder de los cobardes, amigos, camaradas, de los de verdad, aquellos con los que se forjó el acero de la lucha anti franquista.

Hemos perdido, especialmente la izquierda, demasiados valores en el tránsito por esta compleja democracia, quizás engañados por la falsa creencia de que para conservarla todo vale, o probablemente engatusados por la idea de que alcanzando el poder nuestras propuestas, nuestros ideales se podían llevar a la práctica, o simplemente porque nuestros líderes los de arriba, en medio, abajo, se conforman con las poltronas que ponen en sus caminos.


Pero creo que el tiempo nos ha demostrado que eso no es así, que alcanzar el poder en una democracia pervertida, trucada, no permite aplicar nuestras ideas, poner en marcha nuestras recetas para solucionar las injusticias de este mundo, porque es mentira que el poder como idea fundamental, se alcance a través de las urnas, de los votos.

Hay un poder, el financiero, económico e incluso religioso, que no participa en las elecciones pero que está por encima de estos mecanismos democráticos, un poder que controla, dirige, ordena, sin que nada ni nadie se le pueda oponer. ¿O sí?

De la respuesta a esa pregunta depende el futuro de una izquierda ahora debilitada, confundida, aplastada en lo ideológicos, e incluso en lo vivencial. Una izquierda inmersa en el cainismo de luchas internas y externas.

¿Es posible con métodos puramente democráticos llevar adelante nuestras ideas, nuestros proyectos de transformación?

Hace 40 años pensábamos que sí, aquel 9 de Abril al inundar las calles con nuestras banderas rojas con la hoz y el martillo, esos símbolos que ahora las nuevas generaciones que han ido llegando consideran ya trasnochados al igual que nuestras teóricos, Marx, Engels, Lenin, Keynes, Freud y tantos otros, creíamos torpemente que la legalización la habíamos conseguido con nuestra lucha.

Qué ingenuos fuimos todos estos años creyéndolo, en primer lugar porque ignoramos, o quisimos ignorar, lo que nuestros dirigentes pagaron, ingenuos porque olvidamos que el poder, el verdadero poder, sabía que para perpetuarse era necesario ese movimiento que entonces pareció una claudicación, ingenuos porque eso nos desactivó hasta nuestros días.

Aquel 9 de Abril comenzamos a cavar nuestra propia tumba, la tumba de la izquierda, o al menos la de la izquierda real, sin descafeinar, sin moldear. Ahora somos, todos de la izquierda civilizada, domesticada diría yo, esa que ya no le da problemas al poder real.

Quizás en el futuro tengamos que realizar lo que en el cine consideran un Dèjá Vu, una vuelta atrás, al pasado, con el fin de que nuestra película,  película acabe con victoria. Volver al momento previo a ese 9 de Abril, a lo que representábamos antes de ese fatídico día, a nuestros ideales primigenios, primitivos si queréis, a lo esencial de nuestras propuestas y aplicarlas también con la praxis de entonces, con la lucha, clandestina si es necesario, de aquel tiempo.


Cuando sabíamos quién eran nuestros enemigos y también quienes nuestros amigos, nuestros compañeros y camaradas. Cuando teníamos claro la dirección de nuestros pasos, las medidas a tomar para vencer, para vencer realmente.

Quizás llega el tiempo de desperezarnos de este largo letargo de 40 años, de volver a blandir nuestras armas ideológicas y prepararnos para una larga lucha. Con sacrificios como en aquel tiempo, con sinsabores, dolor, sufrimiento, recordando nuestro viejo lema: “más vale morir de pié que vivir de rodillas”. Que de nuevo el acero forjado en tantas batallas vuelva a brillar dando luz a la oscuridad actual. De buscar nuevos líderes que no se vendan, ni corrompan, ni se dobleguen, líderes valientes, honestos, solidarios, generosos.

O lo hacemos pronto o las masas, que ya no confían en nosotros, nos pasarán por encima, no lo dudéis. De hecho ya lo están haciendo, probablemente ahí se encuentre el argumento fundamental para entender, por qué en este país gobierna un partido corrupto hasta las cejas como el PP.

Éste es el momento, éste el lugar, precisamente en la conmemoración de ese 9 de Abril. ¿Por qué no puede ser este país quien lidere ese nuevo tiempo, esa nueva estrategia?

Solo la lucha nos puede llevar a la victoria después de 40 años de derrotas.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Afiliado al PSC viviendo en Navarra)

Villava-Atarrabia 9 Abril 2017