martes, mayo 30

Me avergüenzo de ser hombre


Publicado en Navarra Información y Gara el 30 de Mayo 2017

El pasado domingo otras tres mujeres fueron asesinadas a manos de sus parejas o ex parejas. Sí, sí, asesinadas, porque el lenguaje es muy importante, en especial el de ciertos medios de comunicación que “crean opinión”.

Leer apenas hace unos días que un famoso delincuente alunicero había sido asesinado en las calles de Madrid, mientras que en el caso que nos ocupa y preocupa se lee “una mujer muere a manos de su pareja”, causa estupor e indignación. Sobre todo si como dicen los expertos en esta lucha contra la violencia machista, resulta muy importante el trabajo sobre esa educación.

¿Cómo acabar con esta lacra?

Compleja pregunta con difícil respuesta. Algo parece evidente a la vista de que la inmensa mayoría de los casos de maltrato, resultan ser del hombre contra la mujer y no al revés. Que la culpa, o para utilizar un término alejado de la moral cristiana, la responsabilidad, es del hombre. Es por lo tanto nuestra, del que escribe este artículo y también del que siendo hombre lo lee.

No sólo en este campo destacamos en lo negativo, también en los casos de pederastia o de asesinatos en serie. Existen pocas evidencias de mujeres acusadas de delitos en estos tres campos.

Somos pues los hombres los que ejercemos el maltrato, los que estamos implicados en la pederastia y en los crímenes en serie, incluso los grandes genocidios de la humanidad han sido perpetrados por hombres.

No vale aquí, como pretenden algunos, alegar causas de siglos de educación del poder del hombre sobre la mujer, ni siquiera la manida educación judeo-cristiana para justificar lo injustificable. La otra religión monoteísta, el islam, resulta aún más cruel. Especialmente en los últimos tiempos donde la capacidad de reflexionar, de analizar y por tanto de rectificar es si cabe mayor que en momentos anteriores.

Resulta cierto que esa losa de siglos de machismo es difícil quitársela de encima, pero es posible, es necesario y desde luego no justifica ni esos comportamientos de una minoría, ni el silencio cómplice de la mayoría.

A veces me sonrojo ante comentarios, chistes, bromas, comportamientos de mis congéneres ante los que reacciono con dureza, generando y eso es lo más grave, la incomprensión de los mismos. No me siento reconocido en ellos, ni siquiera considero que estemos hechos de la misma pasta, pero lamentablemente acabo dándome cuenta de que también aquí me encuentro en minoría.

Escuchar cánticos impresentables (en voces unánimemente masculinas) en ciertos campos de fútbol, a favor de maltratadores impresentables, resulta desalentador.

¿Qué hacer? Pues al menos los que aún en un mundo autista seguimos reflexionando y empatizando, evitar cualquier atisbo, por mínimo que sea, de machismo discriminatorio con la mujer y a partir de ahí no consentirlo en los demás. Comenzar el trabajo por nosotros mismos. Mirarnos al espejo y preguntarnos: ¿Jose eres aún machista?

También resulta desolador para quienes pertenecemos a la generación que luchó contra el franquismo, observar como esa batalla que se desarrolló a finales de los 70 y 80 a favor de la igualdad de derechos y que concienciaba al hombre evitando viera a la mujer como un objeto de posesión, se haya visto quebrada en los últimos años, quizás por una relajación en la educación de origen, en especial en las propias familias.

Ver a los y las jóvenes de ahora volver a los lamentables principios de antes de nuestra democracia,  ayuda a esta plaga de violencia y al mismo tiempo produce preocupación y un cierto desánimo.

¿Cómo es posible que después del recorrido realizado los y las jóvenes actuales sean más machistas que nuestra generación? ¿Qué está fallando para que eso ocurra? ¿Qué pasaría si en un año se siguieran produciendo 80 asesinatos a manos de ETA, de ellos 20 niños y niñas? Responder a estas preguntas, abrir un debate social y político sobre ellas puede dar lugar a medidas eficaces para evitarlo.
No basta con las campañas, la indignación o la solidaridad con las víctimas, la solución, como en el caso de la inmigración, está en origen. En las familias que deben procurar inculcar valores de igualdad y respeto, de intransigencia con cualquier síntoma de falta de ellas, más medidas sólidas de educación en el seno de esas mismas familias.

Con ETA se acabó cuando la campaña contra su violencia de los cuerpos y fuerza del estado, la presión judicial y la colaboración internacional se vieron acompañadas por un trabajo eficaz en la base social que la apoyaba, o sea en el lugar de donde nace el problema.

En esta dura batalla debe ocurrir lo mismo. No son las mujeres, víctimas de esa violencia, quienes deben liderar la lucha contra la misma, somos los causantes, los hombres, quienes debemos hacerlo, empezando por nosotros mismos y por quienes tenemos algún tipo de ascendente, en especial nuestros hijos machos.

Boicotear programas de televisión donde no se corten de raíz comportamientos de ese tipo, o medios de comunicación, revistas, películas, tertulianos, escritores, músicos y músicas que lo fomenten. Empezando por ese bodrio que se llama la bachata, o ciertos corridos mexicanos.

Tolerancia cero, o mejor menos cien con todos ellos.

Después un pacto de estado profundo para acabar con esta lacra, programas educativos serios, protección real a las víctimas y sus hijos, castigos duros a los culpables, dotar de fondos para pisos en alquiler, ayudas, casas de acogida. Un Pacto de Estado. Estamos en estado de emergencia, todas las luces rojas permanecen encendidas y sólo una implicación social y política profunda puede conseguir apagarlas.

Esta tarde escribiendo estas reflexiones me siento avergonzado de ser hombre, de pertenecer a esa mitad de la humanidad que maltrata y asesina a la otra mitad. Puede parecer exagerado, pero quizás sólo desde esta posición intransigente podamos acabar con esto.

Uno sólo no puede, pero un solo grano ayuda a compañero y puede lograr llenar el granero.

Como hombre, como macho avergonzado solidario con la mujer, además de pedirlas excusas a todas y cada una de ellas, grito alto y fuerte:

Basta ya! No en mi nombre!

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias


Villava-Atarrabia 29 Mayo 2017

martes, mayo 23

PSOE: gana la ilusión, gana la izquierda



Artículo publicado en Deia, Diario de Noticias de Navarra y Navarra Información el 23 Mayo 2017

Después caso ocho mese de batalla interna el PSOE ya tiene alguien que le dirija. Ha ganado y por goleada Pedro Sánchez el candidato de la base, el que ha sido capaz de recuperar la ilusión para miles y miles de afiliados y afiliadas.

Quizás la clave fuera el debate que les enfrentó unos días antes. Allí se vio a tres candidatos diferentes, en algunos aspectos muy diferentes, y eso lo   transmitieron en cada respuesta, en cada confrontación dialéctica. Díaz organizadora junto con los poderes fácticos financieros y mediáticos del golpe de partido que el 1 de Octubre le descabezó, partidaria de permitir a Rajoy seguir gobernando y también, aunque no lo diga claramente, de la Gran Coalición, o al menos de mirar claramente hacia su derecha.

Por su parte Patxi López, como ha quedado de manifiesto en el resultado final de apenas un 9 % de apoyos. convidado de piedra en un choque de trenes entre dos propuestas radicalmente opuestas, que pasó sin ruborizarse del No es no a Rajoy a la abstención, quedando en entredicho cuando Sánchez le puso ente esa contradicción señalándole que podía haber hecho como él y abandonar su escaño. Sonó más que nunca a que su candidatura era una maniobra de la primera para restar votos a Sánchez. Una maniobra fracasada.

Por último éste con un perfil nítidamente de izquierdas, defensor a ultranza del No a Rajoy, de la participación activa de la militancia y con propuestas para convertir el PSOE en una izquierda europea moderna, creíble y coherente.

Fue un debate tenso, con instantes de cuerpo a cuerpo entre Sánchez y Díaz, el primero llevándolo hacia la necesidad de dar voz a los militantes y producir ese giro necesario hacia la izquierda. La segunda prepotente, con detalles de chulería y falta de educación como el “estás mintiendo cariño”, impropio de alguien que pretende dirigir un partido que pueda gobernar este país.

Quizás ese instante de confrontación de modelos de partido y de sociedad ayudó a que este domingo la militancia haya participado en masa, batiendo todos los records de primarias anteriores, tanto las que enfrentaron a Borrell y Almunia, como las pasadas en las que la victoria se dirimió entre Sánchez, Madina y Pérez Tapias.

Esa movilización sin precedentes indica que el socialismo sigue vivo, aunque muchos lo hayan dado por muerto y enterrado durante los últimos meses. La batalla ha sido dura, cruel y queda aún por ver las consecuencias de las heridas con un partido prácticamente partido por la mitad.

De la importancia de este hecho da fe la implicación activa de los poderosos poderes fácticos, en especial el Grupo PRISA que hasta el último momento ha apostado por una de los contendientes, Susana Díaz.

La portada del domingo a la mañana durante el proceso de votación, con una foto enorme de la citada sultana del sur, mientras que el resto de los diarios abrían con la de los tres votando en sus respectivas agrupaciones, indica que había mucho en juego. Posteriormente ante las quejas en las redes la cambió por otra más ajustada a la realidad coincidiendo con el resto de medios.

Ni la presión de los poderes fácticos, ni la del aparato, barones, generales y coroneles ha sido capaz de evitar la victoria de Pedro Sánchez, con más votos que en las anteriores primarias, más un dato significativo; superando el 50 % de los votos emitidos, más de 74.000 y nada menos que superando en15.000 a su contrincante directa.

Ha ganado en todos los territorios excepto en Andalucía y en este caso por menos de lo esperado. Pero en el caso de la Catalunya del PSC lo ha hecho con el 82 % de apoyos, al igual que en Valencia dejando a su líder Ximo Puig es una situación de debilidad extrema.

Ya hay Secretario General, ahora falta saber si todos van a aceptar el veredicto, o como si en el pasado le van a poner piedras en el zapato para hacerle naufragar. La comparecencia de una derrotada Susana Díaz no apunta en esa dirección. Una intervención en la que ni siquiera fue capaz de nombrarle con signos evidentes de desagrado y prepotencia.

La socialdemocracia europea está en quiebra, sólo si este nuevo socialismo español es capaz de adaptarse a la nueva realidad social, podría salvarle de seguir los pasos de sus compañeros italianos, griegos, alemanes, británicos y franceses en franca retirada.

Ser capaces de restañar heridas, de profundizar en la democracia interna en la línea del ejemplo de unas primarias que han sido la envidia del resto de partidos, rearmarse ideológicamente profundizando en su carácter de izquierdas, aportar soluciones para los grandes retos del futuro incluido ser capaces de resolver las viejas tensiones centro-periferia y volver a conectar con un electorado que en los últimos tiempos desde 2011 les ha abandonado en masa (unos cinco millones). Esos son los retos que tienen si quieren sobrevivir. Ese es el reto de un renacido Pedro Sánchez.

Les queda mucho trabajo que realizar, sólo si se ponen manos a la obra desde ya podrán ir a las próximas citas electorales con un mínimo de posibilidades. Refundar el PSOE como ha planteado Sánchez durante la campaña no es tarea fácil y para eso debe comenzar por desmantelar una estructura obsoleta apoyada en el clientelismo.

Lo lógico sería que los barones perdedores, incluida Susana Díaz, pusieran sus cargos a disposición del nuevo Secretario General y le dejaran las manos libres para situar a gentes afines a su nuevo proyecto. Lo mismo cabe exigir para la estructura parlamentaria tanto en el Congreso como en el Senado.

Pedro Sánchez ha ganado contra todos y contra todo, contra el IBEX 35, PRISA, los poderes fácticos financieros, políticos e incluso religiosos. La militancia socialista ha demostrado que está a la izquierda de sus dirigentes actuales y de barones y baronesas.
Ahora la izquierda tiene futuro en este país, del entendimiento entre el PSOE de Sánchez y un Podemos más sensato depende que ese futuro sirva para echar a la derecha del gobierno. Sólo desde ese entendimiento y la unidad será posible. Pablo Iglesias debe comprenderlo con rapidez y quizás un movimiento a favor del mismo sería retirar la moción de censura presentada de manera unilateral y negociar otra que cuente con los apoyos suficientes para resultar victoriosa. Lógicamente liderada por el PSOE como grupo mayoritario de la izquierda.

Sánchez también debería aprender una lección, su equipo debe apoyarse en los leales en los momentos difíciles, después de la amarga experiencia de traiciones y abandonos anteriores. Ahora en el momento de gloria es cuando se acercan los oportunistas.

Ahora tienen el próximo Congreso el mes de Junio, ahí de nuevo pueden pelearse entre ellos o aceptar el veredicto de las urnas y dejar trabajar a quien ha resultado victorioso. Las plataformas que tanto han trabajado para aupar a Sánchez  tienen un papel crucial a la hora de ganar ese Congreso, de conseguir una mayoría de delegados y delegadas. Tienen capacidad para ello y estructura a lo largo y ancho del partido para lograrlo.

Se abre un nuevo tiempo para la izquierda, para las tensiones centro-periferia, incluso para la consolidación de la convivencia en Euskadi y en Catalunya. Hoy hay que disfrutarlo y sentirse feliz.

Mañana la gran esperanza de la izquierda europea se llama Pedro Sánchez.

Veremos………

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)


Villava-Atarrabia 22 Mayo 2017

martes, mayo 16

El debate


Publicado en Diario de Noticias de Navarra y Navarra Información el 17 Mayo 2017

De la expectación levantada por el debate en las primarias del PSOE entre los tres candidatos, Susana Díaz, Pedro Sánchez y Patxi López se deduce que algo muy importante se va a jugar el próximo domingo 21.

No sólo la prensa nacional, también numerosos medio de comunicación extranjeros se dieron cita en la sede de Ferraz 70. Expectación dentro y expectación fuera producto de un proceso no exento de fuertes tensiones y con un profundo sabor de histórico.

Tres candidatos diferentes, en algunos aspectos muy diferentes y eso lo transmitieron en cada respuesta, en cada confrontación dialéctica. Díaz organizadora junto con los poderes fácticos financieros y mediáticos del golpe de partido que el 1 de Octubre le descabezó, partidaria de permitir a Rajoy seguir gobernando y también, aunque no lo diga claramente, de la Gran Coalición, o al menos de mirar claramente hacia su derecha.

Por su parte López convidado de piedra en un choque de trenes entre dos propuestas radicalmente opuestas, que pasó sin ruborizarse del No es no a Rajoy a la abstención, quedando en entredicho cuando Sánchez le puso ente esa contradicción señalándole que podía haber hecho como él y abandonar su escaño. Sonó más que nunca a que su candidatura es una maniobra de la primera para restar votos a Sánchez.

Por último éste con un perfil nítidamente de izquierdas, defensor a ultranza del No a Rajoy y con propuestas para convertir el PSOE en una izquierda europea moderna, creíble y coherente.

Ha sido un debate tenso, con instantes de cuerpo a cuerpo entre Sánchez y Díaz, el primero llevándolo hacia la necesidad de dar voz a los militantes y producir ese giro necesario hacia la izquierda. La segunda prepotente, con detalles de chulería y falta de educación como el “estás mintiendo cariño”, impropio de alguien que pretende dirigir un partido que pueda gobernar este país.

Se le ha notado por momentos que siente está perdiendo la batalla y de ahí los golpes bajos como sacar el fichaje fallido de Irene Lozano para desprestigiar a Sánchez. Quizás por eso la paja ha evitado ver el trigo y el enfrentamiento personal impedía observar las profundas diferencias ideológicas que existen entre ambos.

Después una cascada de encuestas sobre quién ha ganado el envite, con resultados claros a favor de Pedro Sánchez en las siete más importantes incluidas las de El Mundo, La Vanguardia o la SER. En algunas de ellas esa victoria se ha producido por goleada y mucho más entre los votantes del PSOE.

Aún quedan seis días de campaña, aunque ya parece todo bastante decantado y el debate ha consolidad esa impresión. ¿Está todo decidido? Evidentemente no, porque en la medida que el temor existente a la victoria de Pedro Sánchez en los cenáculos del poder se vaya consolidando, pondrán toda la carne en el asador, probablemente hasta límites intolerables.

El grupo PRISA y el IBEX 35 no parecen muy dispuestos a dejar al PSOE en manos de quien ya les declaró la guerra abierta en los procesos anteriores y en especial en la entrevista concedida a Jordi Évole en Salvados.

No se lo perdonan y harán todo lo que esté en su mano por evitarlo. Otra cuestión es si esas campañas, alguna absolutamente difamatoria, son eficaces ante quienes van a decidir: la militancia socialista, o por el contrario originan una reacción contraria de arrope a un líder defenestrado de manera inmoral.

Dejemos pues que el 21 decidan quién consideran más capacitado para liderar el proyecto de futuro. Ese nuevo PSOE que mire hacia adelante y no constantemente hacia un pasado que tuvo momentos de luces, pero también de sombras.

La alusión de la soberana del sur sobre el abandono de Felipe González y Zapatero a Pedro Sánchez, puede restarla más que sumar ante un socialismo dispuesto a caminar con paso decidido hacía otro modelo de partido en las ideas y en lo organizativo.

El 21 está ahí, a la vuelta de la esquina, el debate ha pasado y ahora sólo queda confiar en la sabiduría de la militancia. Veremos……………

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 15 Mayo 2017



martes, mayo 9

De Macron a Melenchon pasando por Le Pen


Pasó el susto, las elecciones en Francia nos han devuelto a la normalidad después de un mes de zozobra. Todo ha quedado según lo previsto y después de los dos disgustos del “Brexit” y el triunfo de Donald Trump al final a la tercera va la vencida y todo acaba como las películas americanas con final feliz.

Pero no conviene que el árbol acabe haciéndonos impedir que veamos el bosque. No todo ha sido de guión de amores románticos, porque el pasado domingo algo muy importante se ha quebrado peligrosamente en Europa.

Es cierto que Marine Le Pen y su Frente Nacional ha conseguido nada menos que once millones de votos y no precisamente de los caladeros habituales de la derecha francesa. Incluso se podría decir que ha sido capaz de ganar en lugares donde hace apenas unos años arrasaba el Partido Comunista Francés.

¿Cómo ha sido posible esta insólita transformación del electoral tradicionalmente de izquierdas? Parece evidente que existen dos razones fundamentales, por un lado que los partidos que habitualmente les representaban han dejado de hacerlo, que se han sentido abandonados por ellos y por otro que el fenómeno de la emigración y sus consecuencias sobre ese sector de la población, ha producido consecuencias demoledores sobre ellos.

Cometeremos un error las izquierdas, cometerán un error las izquierdas francesas si no prestan mucha atención a lo acontecido en los últimos días en Francia.

Más allí de esta peligrosa situación se puede decir sin peligro a errar que durante las dos fases de esas elecciones han resultado ganadores de una u otra manera, por un lado lógicamente el triunfador indiscutible, Emmanuel Macron que ha sido capaz de emerger de la nada, por otro la propia Le Pen que ha llevado a su FN a cotas inimaginables hace años y por último otra figura rompedora como Melenchon.

¿Por qué resulta también entre los ganadores Melenchon? Porque estuvo a punto de dar la sorpresa en la primera vuelta y porque puede llevarse consigo el casi 10 % de votos nulos y en blanco, dato inédito en Francia, más una parte sustancial del más de 25 % de abstención.

También hay perdedores. Precisamente los dos partidos que habitualmente competían alternándose en la victoria, por un lado la derecha Republicana de Fillon y por otro el Partido Socialista Francés de Hamon. Un socialismo a la deriva, diezmado por las deserciones (Macron y Melenchon provienen de sus filas) y por la profunda división interna.

Ha sido lamentable que la izquierda, incluso a pesar de que las encuestas lo vaticinaban (y en Francia suelen acertar) no haya sido capaz de aparcar sus divergencias y haber apoyado al sector mayoritario, en este caso Melenchon, lo que probablemente habría llevado a que el enfrentamiento se hubiera dado entre él y Macron. O sea situar la misma en el tradicional eje derecha-izquierda con resultado imprevisible.

Pero no fue así, Hamon y su PSF de manera suicida decidieron mantenerse en la contienda llevándoles a un resultado insignificante y catastrófico. Al PSF le quedan  una travesía terrible que recorrer de cara a las legislativas del próximo mes de Junio y mucho deberán avanzar para evitar una nueva debacle, quizás esta definitiva.

Que tome buena nota el PSOE a punto de quebrarse el próximo 21. ¿De darse esa quiebra Susana Díaz puede ser el Macron de aquí si lo abandona al ser derrotada? ¿Puede ser Pedro Sánchez el Melenchon en caso contrario?

Aquí esta una nueva clave. ¿Qué puede ocurrir en esas legislativas? Hay que recordar que a diferencia de nuestro país también son a doble vuelta, o sea que los dos candidatos más votados pasan a la siguiente fase, donde se producen confluencias y apoyos que pueden dar un vuelco en los resultados.

Van a ser unas elecciones llenas de incógnitas. ¿Será capaz Macron en apenas unas semanas de estructurar una oferta electoral, un nuevo partido, partiendo de la nada? ¿La derecha republicana levantará su moral y será capaz de competir dignamente? ¿Marine Le Pen podrá mantener los apoyos prestados, que se calculan en un 50 %, en esas próximas elecciones? ¿Será capaz la izquierda, Melenchon y Hamon, de ponerse de acuerdo para presentar una propuesta seria y unitaria?

Como se ve de las diferentes respuestas a esas complejas preguntas, puede  dar lugar a escenarios muy diferentes, que pueden producir una situación de absoluta locura. Francia es un país presidencialista eso resulta evidente, pero de cómo se estructuren las próximas cámaras legislativas puede suponer o un reinado plácido para el ahora todo poderoso Macron, o una convivencia endiablada lejana incluso de la famosa cohabitación tradicional.

Se avecinan tiempos difíciles a los que habrá que sumar una situación social explosiva, más unos sindicatos dispuestos a la confrontación total con el nuevo gobierno si continúa con las medidas anti populares del anterior.

Francia ha hablado, hablará de nuevo el próximo mes. España observa, la izquierda española debe observar y aprender de los errores. La división beneficia a los enemigos y sólo la unidad puede lograr la victoria. Veremos si aquí aprenden.


Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 8 Mayo 2017


lunes, mayo 1

El PSOE en su recta final

Artículo publicado en Deia el 1 de Mayo 2017

El martes 18 se daba el pistoletazo al tramo final de una larguísima campaña en el seno del PSOE, aunque realmente habría que remontarse al pasado uno de Octubre de 2016 para buscar el inicio real de la misma. Justo en el instante donde Susana Díaz y sus seguidores, animados por los poderes fácticos mediáticos y financieros, perpetraban lo que se denominó como golpe de estado interno a su por entonces Secretario General, Pedro Sánchez.

Pero ese terrible día que figurará con letras negras en la historia del socialismo español, sólo fue la culminación de un larguísimo proceso de acoso y derribo a su líder. Una operación que se empezó a gestar justo el día en el que éste se rebeló ante el intento de ser controlado, manipulado, dirigido, por esos poderes fácticos y emprendió un camino para el que no estaba autorizado: el del “No es no” a Mariano Rajoy y el PP.
Eso ya es un pasado suficientemente analizado y diseccionado. Ahora estamos en esa recta final donde a veces se decide como en el ciclismo la victoria final. Después de 220 kilómetros de larga andadura ya no valen todos los puertos subidos o bajados, porque justo ahí en ese esprint de 100 metros se juega uno la victoria y la gloria.

Comienza en sus primeros metros con la recogida de avales, primer pulso entre los dos candidatos con oportunidades reales de disputarse la victoria. Al final el tercero, Patxi López lo más a lo que puede aspirar es a lanzar ese esprint a quien considere que está más cualificado para ganar. Es lo que se llama gregario, en este caso de lujo y según todos los indicios parece ser  de Susana Díaz.

¿Por qué Patxi López no tiene ninguna posibilidad de ganar? Porque lo que está en juego en estos instantes en el PSOE es el “choque de trenes” de dos modelos de partido, de dos proyectos ideológicos contrapuestos. Porque la batalla entre la izquierda y la derecha en este país se dilucida en el interior del PSOE el próximo 21 de Mayo.

Patxi López se presentó con la vana esperanza de que si Pedro Sánchez, que por entonces se encontraba deshojando la margarita cual Hamlet sociata, decidía no hacerlo cubrir su espacio, o en el peor de los casos que Susana Díaz decidiera continuar en sus cuarteles de invierno andaluces en espera de tiempos es y cubrir entonces el suyo.

Lamentablemente ninguno se achantó y ahora el pobre se encuentra en tierra de nadie, esperando que un milagro (o alguna ayudita sureña) le permita reunir los avales suficientes para poder al menos competir y sacar un resultado digno que le permita negociar con el ganador o ganadora.

Esos dos modelos están representados por Susana Díaz y Pedro Sánchez. Ellos y sus correspondientes apoyos, en el caso de la primera muy poderosos dentro y fuera del partido y en el del segundo las bases en rebelión constante por la rendición que supuso la abstención a Rajoy para consentir que siguiera en el poder. Rebelión que se nutre de energía cada vez que en el seno del PP surgen nuevos casos de corrupción.

Ahora comienza esa recta final para la que esos primeros metros son fundamentales. De los avales que cada uno de ellos pueda conseguir depende su futuro. Ya hemos visto el caso de Patxi López, pero entre los otros dos se reparte el resto, con la sensación de que la reina del sur pretende apabullar desde el primer instante arrasando a través ellos.

De que el anterior líder consiga un resultado digno dependerá en gran media que se mantenga con vida. Sabe que no es lo mismo firmar un aval con nombre y apellido, que condiciona el devenir no sólo político sino incluso profesional de quien lo hace, que después el 21 de Mayo el voto secreto en la urna.

¿Puede afectar un aval profesionalmente a quien lo firma? Por supuesto, en un partido tan inmerso durante años en que cada puesto de trabajo interno, o institucional, o incluso dado fruto del poder que se tiene en esas instituciones, se hace depender de una lealtad ciega llevada a la máxima expresión.

“Quien se mueve no sale en la foto” decía Alfonso Guerra y esa máxima escrita a fuego en cada sede socialista se lleva a rajatabla. Hasta las últimas consecuencias. Existen centenares, quizás miles de puestos controlados por los apoyos de la reina de sur que dependen de ese apoyo. Desde peonadas a subsidios, desde trabajo en las sedes a los gobiernos de Andalucía, Cartilla la Mancha, Extremadura o Valencia y todos ellos la firmarán su aval sin rechistar. Otra cosa después será su voto.

Ya ocurrió en la competición entre Almunia y Borrell en la que el primero le arrasó, aunque por aquel entonces fueran sólo de los miembros del Comité Federal En aquel instante de la historia del partido fui testigo directo, de las presiones intolerables que se ejercieron para evitar que consiguiera los suyos. Después la militancia puso a cada cual en su lugar, aunque luego los poderes fácticos se encargaron de situar el tema, de nuevo en lo políticamente correcto.

Poderes fácticos que también en este instante van a intentar intervenir. O sería más correcto decir que llevan ya meses interviniendo, especialmente desde que supieron las intenciones del por entonces líder de no permitir, como era su deseo, la investidura de Rajoy y amenazada con intentar la posibilidad de un gobierno alternativo con Podemos y los nacionalistas vascos y catalanes.

Ha habido mucha literatura sobre esta parte de la historia, probablemente mucha de ella falsa e interesada, pero resultaba evidente que los números daban, aunque probablemente sin el peaje que perversamente se ha filtrado posteriormente.

Ese mismo temor, ese vértigo que sintieron entonces lo experimentan ahora al escuchar el cambio de mensaje, incluso de lenguaje de un Pedro Sánchez transformado. Que hable en sus mítines de llevar al PSOE, sí, sí a ese PSOE que creían domesticado, por la ruta del descontrol, de la izquierda pura y dura les aterroriza.

Que hable de abrir un proceso constituyente que aborde la solución definitiva de las tensiones centro-periferia, incluso de banca pública,  que al finalizar sus actos cante de nuevo puño en alto la Internacional, o que se rodee de peligrosos viejos rojos como Tapias, Perelló, Manu Escudero, o Tezanos y aparezcan nuevos como Susana Sumelzo, Adriana Lastra, Zaida Canteras, o José Luis Ávalos, les abre las carnes. Peligrosos y lo que es peor incontrolados.

Porque ese es otro de sus problemas al observar un PSOE incontrolado donde todo es posible, incluso la victoria del que se sitúa frente al todopoderoso aparato. Incontrolado, pero al mismo tiempo ilusionado, porque esa verdadera revolución interna que se está viviendo en su interior está originando un entusiasmo contagioso, de nuevo como en los viejos tiempos, la ilusión invade sus sedes y sus actos. Se observa en la cara de los veteranos y nuevos militantes.

El 21 de Mayo se dilucida ese choque de trenes. Pero no será el final de la contienda porque el partido está ya quebrado, roto. Incluso en algunos sectores que apoyan a Pedro Sánchez se plantea que en el caso de perder, la única manera de evitar una deserción en masa, un abandono del partido en bloque, sería canalizar el inmenso caudal de energía y potencial acumulado en  la formación de un nuevo partido. Una nueva propuesta política que junto al sector de Errejon en Podemos, o el movimiento iniciado en Catalunya y Valencia por Ada Colau y Mónica Oltra, ocupara un espacio entre ambos partidos que podría ser hegemónica en el seno de la izquierda.

Esa operación contaría con las mentes más importantes de esa izquierda necesitada de ideólogos e ideología. Una nueva izquierda realmente emergente alejada del pactismo con la derecha de unos, o el populismo estéril de otros. Una izquierda sería, coherente, sensata, honesta que volviera a ilusionar a millones de votantes hoy desencantados.

Quizás el día 21 cualquier resultado sea positivo para esa izquierda de futuro. 

Veremos…

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 21 Abril 2017