lunes, agosto 21

Barcelona: ¿ahora qué?

Publicado en Navarra Información el 23 Agosto 2017

Los atentados de Barcelona y Cambrils nos han dejado en estado de shock. Todavía sin reponernos del impacto todas y todos hemos ido diciendo en ese gran altavoz que suponen las redes sociales, todo aquello que se nos ha ocurrido.

Reflexiones coherentes, llenas de sensatez pero también irresponsables, repletas de errores y manipulaciones. En una de las muchas viñetas que han circulado se veía un laboratorio con unas probetas, en una el miedo calentaba a un líquido-ignorancia, produciendo en un tubo grandes dosis de odio.

Representaba así gráficamente lo que no se debe hacer ante hechos tan graves como los desarrollados por las calles de Barcelona y Cambrils el pasado jueves.

En ellos no sólo han muerto asesinados 14+1 (el 1 es el joven muerto a puñaladas, propietario del coche que se saltó el control de policía), personas de los que consideramos inocentes, de los “buenos”,  más 8 de los “malos”, eso no podemos ni debemos olvidarlo. En total 23.

Gentes que paseaban tranquilamente por esas calles en el instante equivocado, pero también jóvenes entre 17 y 28 años, que hasta ese momento eran considerados de los nuestros, buena gente con un comportamiento ejemplar. Ni robaban, ni se comportaban mal, ni estaban metidos en la droga. Chavales normales, con todo lo que esa palabra pueda suponer.
Antes de seguir señalar para evitar equívocos, que condeno con dureza esos actos criminales y que me solidarizo con las víctimas y familiares, con Barcelona, Cambrils, Catalunya y España, aunque también ese sentimiento solidario se lo traslado a los allegados de los asesinos. A sus familias, amigos y a la comunidad musulmana de nuestro país que se convierte así para muchos en un “daño colateral”.

Parecería que esa afirmación no debía ser necesaria, pero a la vista de la crispación, del odio que a veces me llega del exterior considero que sí lo sea. Como a veces he tenido que expresar con contundencia mi opinión ante los actos de ETA. El entender el sufrimiento del “otro” también, no significa ni mucho menos amparar sus barbaridades y crímenes, simplemente es un deber de quien se considera persona de bien, demócrata por encima de lo “políticamente correcto".

Porque musulmanes son los que mueren a miles en Siria, o pasando el Mediterráneo, gentes que sufren la guerra, el hambre, que ven morir también a sus mujeres e hijos. Musulmanes aquellos que con los mismos mimbre de esos 12 jóvenes no eligen la senda de la Yihad y el crimen. Musulmanes sus familiares y amigos, o los Imanes que predican un Islam de paz y concordia. Musulmanes quienes trabajan o estudian codo con codo a nuestro lado, con nosotros.

Siempre se ha teorizado que España, Madrid en concreto, es el lugar donde aquel fatídico 11-M recibió el zarpazo más cruel de esa Yihad asesina y que a pesar de eso supo reaccionar con sensatez, priorizando la cabeza a las entrañas y siguió siendo una ciudad de acogida, multicultural y plural.

Esa misma Madrid que incluso al poco tiempo, pudo hacer una multitudinaria manifestación contra el racismo y a favor de los refugiados, diferenciando de manera nítida entres los criminales de los que no lo son.

Quizás en aquel instante resultó más fácil, porque la ira fue no sólo contra los autores de la masacre, también se dirigió contra un gobierno mentiroso y manipulador que tuvo su castigo, en este caso político y electoral, en las elecciones que tuvieron lugar a continuación. De alguna manera eso apaciguó los ánimos a pesar de la brutalidad.

Hoy Barcelona, Cambrils, Catalunya, España entera sufren ese impacto. Todos somos víctimas, por eso resulta lamentable diferenciar víctimas españolas y catalanas como hizo el consejero catalán de Interior. La Ley Antiterrorista señala incluso, que todas las víctimas en un atentado terrorista en nuestro suelo se consideran españolas, todas.

Ojalá Barcelona, Catalunya reaccionen de la misma manera y sepan diferenciar el grano de la paja. El resto del Estado se ha volcado de manera solidaria en su apoyo, quizás fuera el momento para, lo mismo que los trabajadores de Eulen del Prat han suspendido su huelga, la Generalitat haga lo mismo con sus planes para el 1-O. Sería lo más inteligente, generoso y el mejor homenaje que pueden y deben hacer a las víctimas.

Después todos juntos, España, Catalunya, Europa analizar qué se ha hecho mal en los últimos 30 años, para que se haya quebrado de esta manera la convivencia. Para que jóvenes, algunos nacidos aquí, que han estudiado, jugado al futbol, compartido experiencias con nuestros hijos, hayan optado por ese camino irracional.

En esta ocasión no eran peligrosos combatientes venidos de Siria, ni gentes delincuentes del mundo de la droga, esta vez eran personas de familias estructuradas, que muchos trabajaban o estudiaban, no bebían, no fumaban, deportistas. Como decía una de sus vecinas, ciudadanos ejemplares.

Debemos por tanto comenzar a preguntarnos cuánto de culpa de ello, además de lo más fácil que resulta asegurar que les han “lavado el cerebro”, tienen las imágenes que ven en TV, o en la prensa escrita de los bombardeos en Siria, Iraq, Afganistán, o las muertes de sus correligionarios incluidos niños al intentar pasar el Mediterráneo.

La imagen del niño español inerte sobre la Rambla recordaba a la del niño sirio Aylan en esa playa de Turquía. Es cierto que al primero le ha asesinado un conductor criminal, mientras que al segundo lo mató el mar. O quizás nuestra indiferencia ante el sufrimiento de su gente.

¿Justifica eso esta acción canallesca? Por supuesto que no, pero para curar una enfermedad, para aplicar un tratamiento eficaz hace falta tener el diagnóstico acertado. ¿Sólo con medidas policiales, o de colaboración internacional absolutamente necesarias es suficiente?, ¿o debemos parar también como sea las guerras en esos lugares? ¿Su odio, su ansia de venganza es producto del trabajo del Imán, o también de las imágenes de sufrimiento que ven en los MCS?  ¿Cómo es posible que entre los centenares que adoctrinaba unos escojan ese camino y otros no?

De lo correcto de las preguntas que nos hagamos y lo que es más importante, de lo acertado de las respuestas, tendremos unas u otras consecuencias y acertaremos con las medidas a aplicar para evitarlo.

Condeno sin ambages estos actos criminales, al igual que condeno los actos criminales que esa occidente culta y democrática está provocando en una parte del mundo islámico.

Soy consciente de lo polémico de mis comentarios, del peligro que corro al trasladar públicamente estas reflexiones que me hago en las últimas horas, pero respondiendo a la pregunta que nos hacía Andrés Rábago “el Roto” de: “¿es usted un ciudadano normal o todavía piensa?, mi respuesta es, pienso y lo expreso libremente con valentía para unos, irresponsabilidad para otros.

Es el precio que hay que pagar en estos casos por decir lo que se piensa, por no callarse y no seguir a la manada; la incomprensión y la crítica. Lo asumo responsablemente. Porque yo también “No tinc por”.

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)


Villava-Atarrabia 21 Agosto 2017

lunes, agosto 14

Los supremacistas blancos


Publicado en Navarra Información y Radio Rebelde Republicana en Agosto 2017

Lo ocurrido en Charlottesville en el estado de Virgina de EE.UU, nos debería hacer reflexionar a todos, no sólo a la ciudadanía americana del norte. Conviene señalar nombre y adjetivo, porque quizás mucho de lo que ocurre allí tiene que ver con la manera que les consideramos el resto del mundo. No son los americanos, porque también lo son los chilenos, jamaicanos, dominicanos o cubanos. Es más, si siquiera lo son del norte porque Canadá comparte con ellos esa condición. Son simplemente estadounidenses…..de parte del norte.

Esa prepotencia que abarca a mucha parte de su población, sea blanca, negra, o latina, alcanza su máximo esplendor, su carácter supremo cuando lo circunscribimos a una grupo selecto de sus vecinos de raza blanca, de ahí los terribles sucesos ocurridos en Virginia, como hace años pasó, en Boston, o más lejos en el tiempo en Alabama o Texas.

Quizás ese sentimiento racista y xenófobo con tintes fascistoides de la América profunda, sean los causante de que un joven blanco repleto de ira coja su coche y lo lance a toda velocidad contra una multitud, curiosamente de blancos y negros mezclados, de manifestantes antifascistas plurales.

Ha habido una muerta y más de 50 heridos, a la que hay que añadir otros dos policías fallecidos fruto de un accidente, pero podía haberse incrementado esa cifra exponencialmente. Esa imagen curiosamente recuerda a la que producen otros fascistas, en esta caso islámicos, que hacen lo mismo en las ciudades europeas. Los extremos así se tocan.
Pero quizás lo más grave haya sido el comportamiento cínico de su primer mandatario, que después de unos instantes de duda obscena sobre si condenar estos actos, al final lo hizo producto de la presión social con ambigüedad equiparando a ambos bandos. Con un dirigente así cualquier cosa puede ocurrir allí y también fuera de su territorio.

Pero algunos de los que se escandalizan por lo ocurrido en Virginia, deberían mirar su comportamiento aquí. ¿Qué diferencia hay entre esos supremacistas de EE.UU. y quienes consideran que los españoles tienen supremacía sobre los catalanes y vascos, o quienes de entre estos consideran que los vascos o catalanes tienen supremacía sobre los españoles?

Probablemente ninguna, porque en todos esos especímenes encontraremos a poco que rasquemos rasgos típicamente fascistoides y xenófobos. Nadie es superior a nadie y solo desde el respeto al diferente es posible construir un mundo mejor.

Charlottesville debe servir de ejemplo, también en nuestro país, de lo que no debemos hacer, de comportamientos que debemos erradicar. Porque de lo contrario nos exponemos a lo que en estos instantes sucede allí, que un suceso local va a acabar convirtiéndose en un pavoroso incendio de consecuencias imprevisibles.
Qué diferencia existe entre esos supremacistas que fueron a montar la bronca en Virginia y los de Arran que la montan en Palma de Mallorca, los de Ernai que lo hacen por las calles de Donosti, o los cachorros nazis que la montan en Madrid. Seguramente poca o ninguna. Descerebrados supremacistas en todos los casos.

Si no somos conscientes de que la raza, el color, la nacionalidad son frutos de la casualidad no avanzaremos nada. Que hemos nacido en Madrid, Barcelona, Oñate, o Leitza por puro azar del destino y que sólo la ideología y no la identidad, nos diferencia.

Los demócratas madrileños somos diferentes, muy diferentes de los fascistas madrileños, como lo son los gerundenses, o guipuzcoanos. Esa es la diferencia real y debemos asumirlo así antes de caer por el abismo de la insensatez y la locura.
Veremos….

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)

Villava-Atarrabia 14 Agosto 2017


martes, agosto 8

El CIS de Julio


Publicado en Navarra Información, Gara y Radio Rebelde Republicana y Diario de Noticias de Navarra en Agosto 2017


El oráculo ha hablado. El último CIS indica que por fin algo se está moviendo en nuestro país.

De las encuestas, aunque en este caso sea una de tanta solvencia, hay que fiarse lo justo. Pero lo que sí parece es indicar una tendencia. El PP comienza a desgastarse producto de la corrupción que le asola, aunque desde luego es bastante menos de lo que sería razonable y el PSOE comienza a remontar producto de la vuelta de Pedro Sánchez y el revulsivo de su último congreso.

Se produce un vuelco importante comparándola con el último CIS de Abril y mayor si cabe si lo hacemos con las elecciones del 26-J.

Quizás lo más reseñable comparando con aquellas además de la bajada del 4,2 % del PP y la subida del 2,2 % del PSOE, sea que por primera vez en mucho tiempo la suma de la izquierda estatal da ya más que la de la derecha. Un 45,2 % suman PSOE más Podemos, frente al 43,3 % de PP más Ciudadanos.

Todo ello con un PSOE al alza, un PP a la baja a pesar de los buenos datos económicos, o sea remando a favor y el práctico estancamiento del resto de partidos.

¿Qué consecuencias puede tener esta encuesta? Pues probablemente que además de situar a la izquierda a las puertas de la Moncloa, quizás no haga falta esperar dos años más para ese hecho, dado que se puede impulsar de manera definitiva la presentación de una moción de censura contra Rajoy y su PP inmerso en la corrupción has su cintura.

Quizás esa decisión que tiene más de estratégica que de táctica, no sólo haga que este país respire aliviado, sintiendo que algo tan grave como la corrupción acaba teniendo su castigo no sólo judicial sino también político.

Independientemente de las diferencias ideológicas, que como las meigas haberlas haylas, entre el resto de grupos del hemiciclo, debería ser una medida de higiene democrática. Que el grado de falta de confianza (poca o ninguna) en el Gobierno haya subido del 75,7 % al 79,8 %, la mayor de la historia de nuestro país a pesar de la mejora económica, lanza un mensaje social evidente que el resto de partidos debe recoger.

Pero no sólo ayudará a solucionar ese cáncer que invade la política, también a evitar el choque de trenes entre el Estado y Catalunya que se va a producir el cada vez más cercano 1 de Octubre.

La reciente oferta hecha al PSOE por Jordi Xuclá, ofreciendo el apoyo del PPDeCAT a esa hipotética moción de censura a Rajoy tras ese 1-O, da un giro espectacular a la situación, porque de realizarse esa consulta y salir favorable a la independencia, ya no estarían en el Congreso de España, lo que indica que ya comienzan a manejar la posibilidad de no realizarla participando por tanto en el acto de censura.

Quizás la justificación perfecta para no realizarlo sería el compromiso de que el gobierno que sustituyera a Rajoy, lógicamente encabezado por Pedro Sánchez, ofreciera vías de solución al conflicto con Catalunya.

Sustituir ese referéndum ilegal, por una consulta de acuerdo con el artículo 92 de la Constitución, que recordemos señala en su apartado 1 “Las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos”, interpretando de manera flexible ese “todos” por todos los ciudadanos de Catalunya, podría desbloquear la situación.

Una consulta, ya no referéndum, que sería con carácter consultivo y no vinculante y que en función de su resultado podría abrir otras vías de acuerdo. Eso más un nuevo pacto fiscal que satisfaga las demandas de la ciudadanía catalana.

Lo que resulta evidente es que tenemos que evitar que la mitad de los catalanes y catalanas choquen contra la otra mitad y con el resto de españoles y españolas. Sólo un nuevo gobierno podría evitarlo.

Después abrir la hipotética reforma constitucional que lleve nuestro país hacia en Estado Federal Plurinacional donde todos, vascos, catalanes, o andaluces se sientan cómodos.

Se abre pues un periodo apasionante. Este CIS abre nueva posibilidades que se pueden y deben explorar.

Veremos…..

Fdo.: José Luis Úriz Iglesias (Ex parlamentario y concejal del PSN-PSOE)


Villava-Atarrabia 7 Agosto 2017